{"id":6797,"date":"2017-11-05T14:33:25","date_gmt":"2017-11-05T13:33:25","guid":{"rendered":"https:\/\/editorialconcreta.org\/?p=6797"},"modified":"2024-04-10T11:26:21","modified_gmt":"2024-04-10T09:26:21","slug":"foreword-concreta-10-art-and-tourism-jose-diaz-cuyas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/concreta-journal\/concreta-10\/foreword-concreta-10-art-and-tourism-jose-diaz-cuyas\/","title":{"rendered":"<span class=\"seccion\">FOREWORD <\/span><br>Concreta 10, Art and tourism<span class=\"autor\">, Jos\u00e9 D\u00edaz Cuy\u00e1s<\/span>"},"content":{"rendered":"<div class=\"cnvs-block-contributors cnvs-block-contributors-1707053260273\" >\t\t<div class=\"widget-body\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"pk-widget-contributors\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"pk-author-item\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"pk-author-avatar\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/author\/jose-diaz-cuyas\/\" rel=\"author\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img alt='' src='https:\/\/editorialconcreta.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/jose-diaz-cuyas.jpg' srcset='https:\/\/editorialconcreta.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/jose-diaz-cuyas.jpg 2x' class='avatar avatar-80 photo avatar-default' height='80' width='80' \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"pk-author-data\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6 class=\"author-name\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/author\/jose-diaz-cuyas\/\" rel=\"author\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\tJos\u00e9 D\u00edaz Cuy\u00e1s\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/h6>\n\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"author-description pk-color-secondary\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t(Valencia, 1962) Profesor de Est\u00e9tica y Teor\u00eda del Arte en la&hellip;\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t<\/div>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">FOREWORD<\/h2>\n\n\n\n<p><em>This foreword by Jos\u00e9 D\u00edaz Cuy\u00e1s is only in Spanish. We are currently working on the translation of some of our printed contents<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap cnvs-block-core-paragraph-1653054606811\">Desde sus or\u00edgenes la experiencia art\u00edstica moderna se mantiene en abierta oposici\u00f3n con la experiencia tur\u00edstica. La primera corresponder\u00eda a un individuo culto, que act\u00faa de manera libre y creativa, la segunda a alguien irreflexivo, que se comporta de un modo alienado y programado. A una le concedemos autenticidad, intensidad para afectarnos y trastocarnos, la otra ser\u00eda solo una pseudoexperiencia mercantilizada. Sin embargo, una vez que el arte de los sesenta prescinde del escudo protector de la experiencia est\u00e9tica (pura), una vez que la obra deja de ser un objeto a contemplar para convertirse en una experiencia en s\u00ed misma, en una vivencia entre otras, seguir manteniendo el viejo orden jer\u00e1rquico entre vivencias aut\u00e9nticas y espurias resulta problem\u00e1tico. Las contradicciones est\u00e1n interconectadas. De un lado, nuestra idea com\u00fan sobre el turismo est\u00e1 condicionada por los efectos negativos de la industria. De otro, la percepci\u00f3n del fen\u00f3meno como algo enojoso y banal refuerza la convicci\u00f3n de que no merece reflexi\u00f3n te\u00f3rica. Cuando en 1958 Hans Magnus Enzensberger publique una precoz \u00abteor\u00eda del turismo\u00bb, insistir\u00e1 en la significativa resistencia de la \u00abinteligencia\u00bb a considerarlo un tema digno del an\u00e1lisis cr\u00edtico. Apuntaba dos razones: una, el que la Historia se ocupa de los pueblos, no de la gente, motivo por el cual, \u00abcomo algo propio de la gente, todav\u00eda carece de una comprensi\u00f3n hist\u00f3rica\u00bb. La otra, que el desprecio moderno por el turista no es algo externo al fen\u00f3meno, sino un elemento consustancial al mismo desde el Romanticismo. Por ello, las cr\u00edticas negativas basadas en el menosprecio permanecen ciegas a su verdadera naturaleza, es m\u00e1s, sosten\u00eda que la ofuscada ingenuidad de estos argumentos aumenta con el uso de apelaciones cultas, art\u00edsticas o metaf\u00edsicas.<\/p>\n\n\n\n<p>Si obviamos los estudios generados desde las ciencias sociales con una perspectiva parcial e instrumental, como investigaci\u00f3n aplicada a su mejoramiento, el turismo, en efecto, ha tardado en convertirse en objeto de estudio acad\u00e9mico. La publicaci\u00f3n en 1976 de <em>El turista<\/em>, de Dean MacCannell, marc\u00f3 el inicio de una teor\u00eda y un pensamiento cr\u00edtico merecedores de ese nombre. En su libro asum\u00eda la tesis de que \u00abel ocio refleja la estructura social\u00bb (Veblen), pero conceb\u00eda el viaje de ocio como un \u00abritual moderno\u00bb cuyas atracciones constituyen una tipolog\u00eda no planeada de estructura an\u00e1loga a las del simbolismo religioso (Durkheim). La tendencia disgregadora de la modernizaci\u00f3n incrementa la complejidad de las diferenciaciones sociales \u2014de clase, estilos de vida, raza, g\u00e9nero, ideolog\u00eda, profesi\u00f3n, etc.\u2014. Las atracciones son un reflejo no premeditado de estas diferenciaciones que permiten al turista desarraigado construir totalidades a partir de experiencias dispares. Desde esta perspectiva, el turismo es uno de los sistemas de ordenamiento social y cultural m\u00e1s efectivos de la modernidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En este marco, los eventos art\u00edsticos se ver\u00edan amenazados si se confundieran con el turismo; los acomodaticios discursos en la estela de la teor\u00eda cr\u00edtica, dominantes en la escena art\u00edstica actual, cumplen la funci\u00f3n reconfortante y protectora de mantener separados a los idiotas alienados de los cr\u00edticos conscientes. Pero la pervivencia de esta divisi\u00f3n en el mundo del arte, repleto de esnobs haciendo <em>tours<\/em> \u2014nosotros mismos\u2014, comienza a resultar c\u00f3mica. Museo y turismo nacen a la par, ambos tienen encomendada una funci\u00f3n hist\u00f3rica semejante: uno, la misi\u00f3n imposible de reunir, ordenar y dar unidad en un mismo escenario a los fragmentos dislocados del mundo \u2014la historia, la naturaleza\u2014; el otro, la tarea igualmente imposible de ofrecer la ilusi\u00f3n de unidad mediante la escenificaci\u00f3n espectacular de la historia y la naturaleza localizadas en emplazamientos discretamente acondicionados para el viajero. La musealizaci\u00f3n del mundo y su turistizaci\u00f3n forman parte de un mismo proceso. La novedad es que hoy la masificaci\u00f3n y la mercantilizaci\u00f3n han saturado los dispositivos discursivos que los manten\u00edan separados y han dejado a la vista esa ra\u00edz com\u00fan en toda su crudeza.<\/p>\n\n\n\n<p>En este n\u00famero recordamos lo que Smithson ya sab\u00eda: que la tierra toda deb\u00eda imaginarse como un museo de historia natural. De aqu\u00ed que la dial\u00e9ctica de sus <em>non-sites<\/em> contribuya a iluminar la construcci\u00f3n de los \u00ablugares\u00bb tur\u00edsticos y que, como bien indica James Meyer, el surgimiento de los <em>site-specifics<\/em> deba ser interpretado por su relaci\u00f3n dial\u00e9ctica con el incremento de la movilidad. Lanzarote es un <em>site-specific<\/em> singular, una isla convertida en \u00abobra de arte total\u00bb, nos dice Mariano de Santa Ana, gracias a la industria tur\u00edstica. La misma que construye playas como enormes <em>non-sites<\/em>, resultado de la plena correspondencia, sostiene Vicente Benet, entre representaci\u00f3n visual y escenificaci\u00f3n constructiva. Un museo tan est\u00e1tico como el del Prado tambi\u00e9n potenci\u00f3 sus atractivos, insiste Eugenia Afinogu\u00e9nova, para movilizar a sus visitantes por motivaciones identitarias. Beatriz Herr\u00e1ez aborda el caso de la sede ateniense de la \u00faltima documenta, cuyo discurso expresamente pol\u00edtico permanec\u00eda confortablemente ciego hacia su propia realidad como evento art\u00edstico-tur\u00edstico, una contradicci\u00f3n que algunos de sus \u00abanfitriones\u00bb hicieron expl\u00edcita acus\u00e1ndoles de practicar, significativamente, un \u00abturismo de la miseria\u00bb. Roberto Gil se ocupa de la teor\u00eda del <em>souvenir<\/em> de Fernando Est\u00e9vez, un adelantado en tomarlo en serio, no para convertirlo en algo \u00abserio\u00bb, dec\u00eda, sino porque \u00abla banalidad es una condici\u00f3n de nuestra existencia, lo que s\u00ed es una cosa muy seria\u00bb. Su propuesta es un grito a favor de la liberaci\u00f3n de las cosas frente a su sometimiento por los dispositivos muse\u00edstico y tur\u00edstico. Finalmente, Dean MacCannell nos explica con amplitud su tesis del turismo como b\u00fasqueda de experiencias aut\u00e9nticas, entendiendo la autenticidad como un efecto ret\u00f3rico alimentado por la percepci\u00f3n de la inautenticidad de nuestra vida cotidiana. De todo ello cabr\u00eda deducir una familiaridad todav\u00eda impensada entre las vivencias del arte desde los a\u00f1os sesenta y su paralela mercantilizaci\u00f3n en la cultura popular del turismo.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:50px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Concreta 10 (Autumn 2017) prompts a reflection around the relationship between art and tourism in late modernity: a period when gradual museumization and touristification of the world were part of the same process. Once the artwork is no longer an object of contemplation but an experience, the hierarchical order between authentic\/inauthentic experiences falls apart. To address this and other questions, the issue counts with the collaboration of Jos\u00e9 D\u00edaz Cuy\u00e1s, Eugenia Afinogu\u00e9nova, Mariano de Santa Ana, Gilberto Gonz\u00e1lez, Dean MacCannell, James Meyer, Lena Pe\u00f1ate y Juan Jos\u00e9 Valencia, Richard Hamilton, Kelly Yeaton, Vicente Benet, Roberto Gil Hern\u00e1ndez, Beatriz Herr\u00e1ez and George Maciunas.\n","protected":false},"author":74,"featured_media":6503,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"csco_singular_sidebar":"","csco_page_header_type":"","csco_custom_appearance":"","csco_disable_excerpt_posts_layout":false,"csco_page_load_nextpost":"","csco_post_video_location":[],"csco_post_video_location_hash":"","csco_post_video_url":"","csco_post_video_bg_start_time":0,"csco_post_video_bg_end_time":0,"footnotes":""},"categories":[219,141],"tags":[142],"ppma_author":[193],"class_list":{"0":"post-6797","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-concreta-10-en","8":"category-concreta-journal","9":"tag-editorial-en","10":"cs-entry","11":"cs-video-wrap"},"authors":[{"term_id":193,"user_id":74,"is_guest":0,"slug":"jose-diaz-cuyas","display_name":"Jos\u00e9 D\u00edaz Cuy\u00e1s","avatar_url":{"url":"https:\/\/editorialconcreta.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/jose-diaz-cuyas.jpg","url2x":"https:\/\/editorialconcreta.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/jose-diaz-cuyas.jpg"},"0":null,"1":"","2":"","3":"","4":"","5":"","6":"","7":"","8":""}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6797","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/74"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6797"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6797\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6503"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6797"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6797"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6797"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/ppma_author?post=6797"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}