{"id":6806,"date":"2016-04-05T15:14:10","date_gmt":"2016-04-05T13:14:10","guid":{"rendered":"https:\/\/editorialconcreta.org\/?p=6806"},"modified":"2024-04-10T11:36:56","modified_gmt":"2024-04-10T09:36:56","slug":"foreword-concreta-07-the-traps-of-ornamentation-oriol-fontdevila","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/concreta-journal\/concreta-07\/foreword-concreta-07-the-traps-of-ornamentation-oriol-fontdevila\/","title":{"rendered":"<span class=\"seccion\">FOREWORD <\/span><br>Concreta 07, The traps of ornamentation<span class=\"autor\">, Oriol Fontdevila<\/span>"},"content":{"rendered":"<div class=\"cnvs-block-contributors cnvs-block-contributors-1707053260273\" >\t\t<div class=\"widget-body\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"pk-widget-contributors\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"pk-author-item\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"pk-author-avatar\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/author\/oriol-fontdevila\/\" rel=\"author\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img alt='' src='https:\/\/editorialconcreta.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/avatar-author_O.jpg' srcset='https:\/\/editorialconcreta.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/avatar-author_O.jpg 2x' class='avatar avatar-80 photo avatar-default' height='80' width='80' \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"pk-author-data\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6 class=\"author-name\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/author\/oriol-fontdevila\/\" rel=\"author\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\tOriol Fontdevila\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/h6>\n\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"author-description pk-color-secondary\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t(Manresa, 1978) es comisario, escritor e investigador, especializado en&hellip;\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t<\/div>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">FOREWORD<\/h2>\n\n\n\n<p><em>This Foreword by Oriol Fontdevila is only in Spanish. We are currently working on the translation of some of our printed contents.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap cnvs-block-core-paragraph-1653054606811\">Adolf Loos estaba en lo cierto cuando en 1908 afirm\u00f3 que la humanidad es esclava del ornamento. Con lo que probablemente no acert\u00f3 es cuando, por la misma raz\u00f3n, lo conden\u00f3 a \u00absigno de degeneraci\u00f3n est\u00e9tica y moral\u00bb. Sin embargo, el arquitecto ve\u00eda una posible salida en el movimiento moderno: \u00ablo que constituye la grandeza de nuestra \u00e9poca es que es incapaz de realizar un ornamento nuevo\u00bb, dijo. \u00abHemos vencido al ornamento\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La modernidad, seg\u00fan Loos y sus seguidores, tendr\u00eda que dar lugar a un mundo hecho de objetos puros, el dise\u00f1o de los cuales procurase un acceso directo a su entidad real y su funci\u00f3n. Los objetos desornamentados y sin artificios son los que, asimismo, ten\u00edan que proporcionar una nueva humanidad. De ah\u00ed el moralismo de Loos contra el ornamento, hasta llegar a considerarlo pr\u00e1cticamente como un crimen y una obra de delincuentes.<\/p>\n\n\n\n<p>No hace falta insistir ahora en el fracaso del proyecto moderno. En todo caso, lo que s\u00ed que queremos subrayar es que la posmodernidad tambi\u00e9n fall\u00f3 cuando se volc\u00f3 nuevamente sobre el ornamento, abraz\u00e1ndolo en este caso desde el hedonismo y hasta la frivolidad. En este sentido, es probable que modernidad y posmodernidad no sean sino la cara y la cruz de una misma definici\u00f3n de ornamento.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que pone en juego la \u00faltima entrega de <em>Concreta<\/em> es, en cambio, la posibilidad de renovar el entendimiento de la pr\u00e1ctica art\u00edstica con un nuevo enfoque sobre la cuesti\u00f3n ornamental. Seg\u00fan la aportaci\u00f3n seminal de Alfred Gell, en el ornamento se encuentra una suerte de grado cero de la artisticidad. As\u00ed, mientras que, con la modernidad, lo b\u00e1sico en arte se buscaba mediante el reduccionismo formal, desde una perspectiva performativa y material, lo b\u00e1sico del arte se encontrar\u00e1 en la direcci\u00f3n contraria, eso es, en su sinuosidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Es en este sentido que en un momento determinado de su carrera Daniel Buren reivindic\u00f3 el legado de C\u00e9zanne en lugar del de Duchamp. Seg\u00fan el artista, la aproximaci\u00f3n exclusivamente conceptual y ling\u00fc\u00edstica del \u00faltimo no llega a resolver el problema del objeto. En esta l\u00ednea resuenan las palabras que Juan Jos\u00e9 Lahuerta recupera de la visita de Gasquet y C\u00e9zanne al Louvre, en la que se muestra a un C\u00e9zanne m\u00e1s seducido por lo t\u00e1ctil de la pintura que por lo meramente visual.<\/p>\n\n\n\n<p>En las siguientes p\u00e1ginas, encontramos el ornamento manifiesto en su profusi\u00f3n material de la mano del trabajo art\u00edstico de Gabriela Kraviez. En sus dibujos parece actualizarse la ambig\u00fcedad misma donde se basa el motivo ornamental, entre la aparente repetici\u00f3n y su inescrutabilidad visual. Una suerte de complejidad rudimentaria y primigenia la encontramos tambi\u00e9n en los paisajes dibujados de Prabhakar Pachpute, as\u00ed como se manifiesta en todo su esplendor en los de Jordi Bernad\u00f3, que consiguen una fuerte personalidad a base de una b\u00fasqueda incesante de la contradicci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Un caso aparte es la recuperaci\u00f3n de una entrevista de Jos\u00e9 D\u00edaz Cuy\u00e1s a Jos\u00e9 Luis Castillejo, poeta y pintor, miembro de Zaj \u2014prologada por Sandra Santana\u2014 que ofrece una lectura considerablemente chocante del colectivo, cuando a finales de los ochenta procedi\u00f3 a interpretarlo desde la perspectiva del formalismo greengberiano. En este caso no se habla propiamente de ornamento, pero es indudable que la ambig\u00fcedad contin\u00faa estando presente en este documento hasta d\u00eda de hoy in\u00e9dito.<\/p>\n\n\n\n<p>Es en \u00ablo complejo, lo ambiguo y lo multitudinario\u00bb donde se encuentra, seg\u00fan Gell, el <em>telos<\/em> del arte. La definici\u00f3n que este hizo con sus textos de los a\u00f1os noventa sobre el objeto art\u00edstico como objeto con capacidad de actuaci\u00f3n y, por lo tanto, de mediaci\u00f3n, es una aportaci\u00f3n seminal en ese sentido. Seg\u00fan el antrop\u00f3logo, un objeto ornamentado es un objeto que ante todo busca actuar sobre un ser humano, para as\u00ed vincularlo, encantarlo, atraparlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Thomas Golsenne se sit\u00faa al hilo de esta reflexi\u00f3n, cuando plantea la ornamentaci\u00f3n de las armas ya no como un suplemento est\u00e9tico, sino precisamente como aquello que les hace aumentar la eficacia. Teresa Lanceta a\u00f1ade que, efectivamente, \u00abel ornamento tiene la posibilidad de transformar en cualquier circunstancia aquello que toca\u00bb. En su lado opuesto encontramos el an\u00e1lisis de Oier Etxeberria sobre los modos de la industria cultural para conseguir fen\u00f3menos musicales de apariencia \u00fanica y <em>pegajosa<\/em>, que al mismo tiempo son fen\u00f3menos preparados para dar continuidad y hasta festejar \u00abque el mundo es lo que hay y que est\u00e1 bien que as\u00ed sea\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya sea para dar continuidad al <em>statu quo<\/em> como para entablar nuevas luchas el arte tiene poder de actuaci\u00f3n, pero es a trav\u00e9s del ornamento donde se expresa su potencia m\u00e1s genuina, es decir, su intencionalidad para pasar a la acci\u00f3n. En este sentido, Loos estaba en lo cierto: el ornamento nos tiene atrapados.<\/p>\n\n\n\n<p>En todo caso, hoy en d\u00eda no parecer\u00eda viable encontrar una alternativa en la depuraci\u00f3n formal del arte. El arte moderno ser\u00eda interpretado como un caso singular de ornamentaci\u00f3n an\u00e9mica m\u00e1s que como una ausencia de ornamento. Al mismo tiempo, a la luz de la agencia del arte, tampoco parece satisfactoria la perspectiva blanda con que la posmodernidad interpret\u00f3 al ornamento, tal y como expone el texto de Marisa Garc\u00eda Vergara.<\/p>\n\n\n\n<p>Contrariamente, es en la misma condici\u00f3n performativa de la agencia ornamental \u2014en esta sujeci\u00f3n inevitable al objeto\u2014 donde encontramos alguna capacidad para lo humano. Artistas de todo el mundo abandonan los <em>new media<\/em> para volver su mirada hacia el motivo ornamental, el trabajo manual y las tradiciones populares. Y es significativo que en ning\u00fan caso se interpreten estos desde la fijaci\u00f3n. Tal y como Golsenne recupera de Gilles Deleuze, lo ornamental es en esencia una est\u00e9tica de la diferencia.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:50px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Concreta 07 (Spring 2016) proposes new approaches to the notion of ornament understood as a force capable of subverting visual, social and political hierarchies and of proposing a series of collective relations from the everyday life. This issue features essays and articles by Marisa Garc\u00eda Vergara, Teresa Lanceta, L\u00eda Nin, Paulap\u00e9, Thomas Golsenne, Alfred Gell, Gabriela Kraviez, Jordi Bernad\u00f3, Oier Etxeberria, Sandra Santana, Jos\u00e9 Luis Castillejo, Jos\u00e9 D\u00edaz Cuy\u00e1s, Juan Jos\u00e9 Lahuerta and Prabhakar Pachpute.\n","protected":false},"author":77,"featured_media":6534,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"csco_singular_sidebar":"","csco_page_header_type":"","csco_custom_appearance":"","csco_disable_excerpt_posts_layout":false,"csco_page_load_nextpost":"","csco_post_video_location":[],"csco_post_video_location_hash":"","csco_post_video_url":"","csco_post_video_bg_start_time":0,"csco_post_video_bg_end_time":0,"footnotes":""},"categories":[222,141],"tags":[142],"ppma_author":[199],"class_list":{"0":"post-6806","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-concreta-07-en","8":"category-concreta-journal","9":"tag-editorial-en","10":"cs-entry","11":"cs-video-wrap"},"authors":[{"term_id":199,"user_id":77,"is_guest":0,"slug":"oriol-fontdevila","display_name":"Oriol Fontdevila","avatar_url":{"url":"https:\/\/editorialconcreta.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/avatar-author_O.jpg","url2x":"https:\/\/editorialconcreta.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/avatar-author_O.jpg"},"0":null,"1":"","2":"","3":"","4":"","5":"","6":"","7":"","8":""}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6806","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/77"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6806"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6806\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6534"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6806"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6806"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6806"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/ppma_author?post=6806"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}