{"id":6812,"date":"2015-04-05T15:24:47","date_gmt":"2015-04-05T13:24:47","guid":{"rendered":"https:\/\/editorialconcreta.org\/?p=6812"},"modified":"2024-04-10T11:43:55","modified_gmt":"2024-04-10T09:43:55","slug":"foreword-concreta-05-iconoclasm-profanation-vandalism-pedro-g-romero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/concreta-journal\/concreta-05\/foreword-concreta-05-iconoclasm-profanation-vandalism-pedro-g-romero\/","title":{"rendered":"<span class=\"seccion\">FOREWORD <\/span><br>Concreta 05, Iconoclasm, profanation, vandalism<span class=\"autor\">, Pedro G. Romero<\/span>"},"content":{"rendered":"<div class=\"cnvs-block-contributors cnvs-block-contributors-1707053260273\" >\t\t<div class=\"widget-body\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"pk-widget-contributors\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"pk-author-item\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"pk-author-avatar\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/author\/pedro-g-romero\/\" rel=\"author\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img alt='' src='https:\/\/editorialconcreta.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/avatar-author_P.jpg' srcset='https:\/\/editorialconcreta.org\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/avatar-author_P.jpg 2x' class='avatar avatar-80 photo avatar-default' height='80' width='80' \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"pk-author-data\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6 class=\"author-name\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/editorialconcreta.org\/en\/author\/pedro-g-romero\/\" rel=\"author\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\tPedro G. Romero\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/h6>\n\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"author-description pk-color-secondary\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t(Aracena, 1964). Artista. Con el Archivo F.X. ha presentado, entre&hellip;\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t<\/div>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">FOREWORD<\/h2>\n\n\n\n<p><em>This Foreword by Pedro G. Romero is only in Spanish. We are currently working on the translation of some of our printed contents.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap cnvs-block-core-paragraph-1653054606811\">Escuchen esta sole\u00e1: \u00abLas retamas del camino \/ se separan por montones \/ unas sirven p\u00e1 hacer santos \/otras p\u00e1 hacer carbones\u00bb. Es ese tono, el que se me aparece en el n\u00facleo central de este sugerente n\u00famero de <em>Concreta<\/em> que, al fin y al cabo, habla de las im\u00e1genes. De su aparici\u00f3n, desaparici\u00f3n y reaparici\u00f3n, vaya, reduciendo dialectal y dial\u00e9cticamente ese par antagonista que son la idolatr\u00eda y la iconoclastia, palabras que se nos hacen tan grandes.<\/p>\n\n\n\n<p>Me voy a otro escenario. En <em>Deprisa, deprisa<\/em>, pel\u00edcula de Carlos Saura, el grupo de quinquis protagonista hace una visita al monumento del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas que est\u00e1 en Getafe. Cuando unas beatas les anuncian que el rostro desfigurado que contemplan est\u00e1 \u00abas\u00ed\u00bb \u2014la faz estriada de Cristo aparece como un glande liso\u2014, porque fue fusilado y dinamitado por los anarquistas, uno de los chavales exclama: \u00ab\u00a1algo habr\u00eda hecho!\u00bb. Escribe Giorgio Agamben que \u00abprofanar\u00bb no es otra cosa que devolver las cosas a su uso com\u00fan, sacarlas del valor de cambio que tienen en el espacio de lo sagrado. Por eso la escena en las que estos delincuentes se r\u00eden simplemente deval\u00faa cualquier plusval\u00eda de lo sagrado, desactiva el poder de las im\u00e1genes. Son sus vidas las que se enfrentan al monumento y ser\u00e1 su propia desgracia la que desaf\u00ede a las veneradas ruinas.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuentan que Juan el Camas llevaba consigo una imagen, una estampita de la Virgen del Roc\u00edo que romp\u00eda continuamente para repartir sus fragmentos entre sus admiradoras. El gesto ten\u00eda algo de libertario e iconoclasta y no dejaba de sumarse a cierto fetichismo de car\u00e1cter devocionario. No podemos dar una interpretaci\u00f3n un\u00edvoca de esta actitud para con las im\u00e1genes. Lo importante est\u00e1 en los gestos: tomar, mostrar, romper, trocear, repartir, distribuir, dar.<\/p>\n\n\n\n<p>Es esa voz dialectal y dial\u00e9ctica \u2014pues ambos t\u00e9rminos proceden de un mismo uso etimol\u00f3gico\u2014, la que busca Jacques Ranci\u00e8re queriendo leer <em>Cavalo Dinheiro<\/em>, la peque\u00f1a obra maestra de Pedro Costa. El director portugu\u00e9s sabe que las im\u00e1genes son canciones. La gente, \u00ablo que va por debajo\u00bb que dec\u00eda Agust\u00edn Garc\u00eda Calvo, no puede permitirse ni sinfon\u00edas ni himnos. Cancioncillas, a eso quedan reducidos los emblem\u00e1ticos cantos de la Revoluci\u00f3n de los Claveles en las voces del suburbio. Esa consideraci\u00f3n de las im\u00e1genes como jerga, argot, <em>slang<\/em>\u2026, en fin, ese tono es el que puede devolverle a las im\u00e1genes su capacidad de hablar. Y para ello hay que agredirlas. Esa es la manera popular de interpelar las im\u00e1genes, la blasfemia. Machado lo reconoc\u00eda, este pueblo cree en Dios, no se entiende de otra manera el empe\u00f1o de cagarse en su nombre. El acierto de centrar en el Instituto Escandinavo de Vandalismo Comparado promovido por Asger Jorn el n\u00facleo de estas reflexiones tiene esa misma intenci\u00f3n. Se trata de hablar con las im\u00e1genes, dialogar con ellas, por eso se las maldice.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestro presente, el iconoclasta se aproxima m\u00e1s a alguien con una imagen agresiva y potente que a alguien que rompe las im\u00e1genes. El fracaso de hip\u00f3tesis como la desarrollada por la famosa <em>Iconoclash<\/em> de Bruno Latour y Peter Weibel en el ZKM, est\u00e1 en su grandilocuencia. Se supone que un mundo que se explica desde la inteligencia tecnocient\u00edfica no puede aceptar la representaci\u00f3n mim\u00e9tica de las im\u00e1genes. Desde luego que, a la contra, Internet y todo el mundo digital no es m\u00e1s que eso, la representaci\u00f3n tecnocient\u00edfica del mundo que solo es capaz de imponerse mediante im\u00e1genes. De ah\u00ed la pertinencia del ensayo de Geoff Cox. Los que no dijimos \u00ab\u00a1Oooh!\u00bb cuando lleg\u00f3 la Net, tampoco nos rompemos las vestiduras ahora, ante la evidencia de que se trataba de un sistema de control del poder. Tambi\u00e9n lo eran los libros y la lectura y mirad, aqu\u00ed estamos leyendo.<\/p>\n\n\n\n<p>La conversaci\u00f3n con Dario Gamboni repasa esa historia \u00e9pica de la lucha pol\u00edtica por el control de las im\u00e1genes. El gesto se repetir\u00eda desde los tiempos de la reforma protestante hasta el ahora del Estado Isl\u00e1mico. Pero el Estado Isl\u00e1mico es, b\u00e1sicamente, id\u00f3latra. No es que est\u00e9 en contra de las im\u00e1genes, sino que prefiere la imagen del destructor de im\u00e1genes. Por eso cuida sus grabaciones digitales y fotograf\u00edas, su difusi\u00f3n publicitaria y su impacto propagand\u00edstico. \u00bfAcaso no es esa la clave del fracaso pol\u00edtico de la iconoclastia en nuestra cultura? La destrucci\u00f3n de las im\u00e1genes, su martirio, no ha hecho otra cosa que reforzar su religi\u00f3n. Investidas o vituperadas siguen en zona sagrada. No se trata de una verdadera profanaci\u00f3n, simplemente de un desplazamiento aparente, un trampantojo. Un enga\u00f1abobos, que dir\u00eda Marcel Duchamp. Por eso la lectura que hace Georges Didi-Huberman del trabajo indicial de Duchamp es tan necesaria. Todas las estrategias radicales duchampianas coinciden, punto por punto, con formas populares y devocionales de la representaci\u00f3n que, desde la \u00e9poca medieval, han quedado relegadas como subalternas ante los grandes modelos acad\u00e9micos de la pintura y escultura, la fotograf\u00eda, el cine y la televisi\u00f3n. Un verdadero materialismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque la cuesti\u00f3n es que, en estos tiempos de hegemon\u00eda del capitalismo financiero \u2014miren los apuntes que nos traen Mar\u00eda Torres Mart\u00ednez y Alberto L\u00f3pez Cuenca\u2014, muchas de esas estrategias duchampianas se han convertido en herramientas econ\u00f3micas, juego de la bolsa, especulaci\u00f3n, inflaci\u00f3n, precarizaci\u00f3n del trabajo y de la vida cotidiana. Por eso la insistencia en lo menor, en lo hablado, no en el discurso; en los juegos de palabras y los chistes privados y no en la teor\u00eda y el lenguaje encriptado. Vuelvo un momento a Juan el Camas. Me contaba que en la Barcelona de 1957, cuando escucharon en la radio que los rusos mandaron el Sputnik al espacio, el grupo de amigos que sal\u00edan de una fiesta decidi\u00f3 gastarse el dinero ganado aquella noche en un kilo de filetes de ternera. Eran tiempos de hambre as\u00ed que no se entiende por qu\u00e9 decidieron entrar en una iglesia a las seis de la ma\u00f1ana y lanzarle los filetes al altar al grito de \u00ab\u00a1Dios no existe!\u00bb. El Camas no recuerda exactamente el porqu\u00e9 de aquel gesto. Pero en la celda en que pasaron el resto del d\u00eda solo pensaba en el parecido entre aquella carne y los cuerpos sangrantes de los cristos y santos que poblaban aquel altar. Y es que no se trataba de aprobar o reprobar las im\u00e1genes, sino de recuperar la capacidad sensible de ver.<\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:50px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Concreta 05 (Spring 2015) gathers a constellation of essays, conversations and projects reflecting on the idea of the appearance and the disappearance of the image. That is to say, questions related to the notions of iconoclasm, profanation and vandalism. This issue features essays and articles by Pedro G. Romero, Pablo Lafuente, Jacques Ranci\u00e8re, Geoff Cox, Harold Berg, Ellef Prests\u00e6ter, Michael Murtaugh, Nicolas Malev\u00e9, Matthew Fuller, Dario Gamboni, Jos\u00e9 D\u00edaz Cuy\u00e1s, George Didi-Huberman, Andrea Canepa, Lourdes Castro, Alexander Garc\u00eda D\u00fcttmann, Asier Mendizabal, Alberto L\u00f3pez Cuenca, Mar\u00eda Torres Mart\u00ednez and Xavier Aren\u00f3s.\n","protected":false},"author":70,"featured_media":6554,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"csco_singular_sidebar":"","csco_page_header_type":"","csco_custom_appearance":"","csco_disable_excerpt_posts_layout":false,"csco_page_load_nextpost":"","csco_post_video_location":[],"csco_post_video_location_hash":"","csco_post_video_url":"","csco_post_video_bg_start_time":0,"csco_post_video_bg_end_time":0,"footnotes":""},"categories":[224,141],"tags":[142],"ppma_author":[182],"class_list":{"0":"post-6812","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-concreta-05-en","8":"category-concreta-journal","9":"tag-editorial-en","10":"cs-entry","11":"cs-video-wrap"},"authors":[{"term_id":182,"user_id":70,"is_guest":0,"slug":"pedro-g-romero","display_name":"Pedro G. 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