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Un dron entre las flores (Jumana Manna, Foragers, 2022)

Un dron entre las flores (Jumana Manna, Foragers, 2022)

Artista visual y cineasta. Su obra explora…
Comisaria de cine y artes visuales. Colabora…

La sección En Línea de la web de Concreta se articula en tres espacios: Relatorías, Conservatorios y Pantallas, este último dedicado a la presentación de obras audiovisuales acompañadas por ensayos críticos. En 2026, la curadora Andrea Franco ha concebido para Pantallas un programa de cuatro películas que se desplegará a lo largo del año.

La elección de estas películas ha sido muy intuitiva a partir de la premisa de que cada una saldría con cada nueva estación. En algunas abunda lo luminoso, en otras lo crepuscular. Algo, en cada relato, es más propio de la primavera (como recolectar plantas en flor), del verano (un periodo del año propicio a los tiempos muertos), del otoño (en la idea de un cambio de ciclo, de transformación), y del invierno (tiempo de recogimiento, de reflexión profunda, de soledad). 

Por otro lado, en línea con el proyecto de Concreta, son títulos que abordan algunas de las cuestiones sociales, políticas y culturales que han aparecido en la revista en los últimos años: reflexiones sobre la identidad y la pertenencia a un lugar; el exilio y la emigración; los problemas  de comunicación a través del lenguaje; las tensiones entre grupos de diverso origen; o los espacios de sosiego que se crean cuando se conforma una comunidad. Siempre a caballo entre la ficción y el documental, en la hibridación natural que define gran parte del cine del presente, donde la imagen es fiel reflejo de un tiempo incierto y cambiante. 

La primera de la selección que ha comisariado Andrea es Foragers (2022), de la artista y cineasta palestina Jumana Manna, un film que, entre el documental y la ficción, examina las tensiones políticas y culturales en torno a la recolección de plantas silvestres en Palestina. El texto que sigue, escrito por Andrea Franco, acompaña esta primera entrega del programa. 

Título: Foragers

Autora: Jumana Manna

Duración: 65 minutos

Créditos: Vídeo y fotogramas cortesía de la artista

*El vídeo estará disponible para ser visionado desde el 18 de marzo al 19 de abril.

A vista de pájaro, un dron observa atentamente los movimientos de un hombre recolectando plantas silvestres en los Altos del Golán. Una melodía de sonidos poco humanos, metalizados, acompaña el plano: una hélice que corta el viento, unas campanadas lejanas, una flauta rítmica, como un respirador. La imagen y su sonido evocan enseguida una de las visiones habituales de la guerra, el puntero de un dron militar atisbando un objetivo humano.

Sin imaginar todavía, en el año en que fue realizada, el terrible devenir de los acontecimientos en Palestina y Cisjordania, Foragers nos sitúa en uno de los muchos escenarios de tensión en que árabes y judíos viven desde hace casi ochenta años ante la expansión de los asentamientos de colonos, y bajo las leyes del ejército israelí. En una región montañosa rebosante de ciertas hierbas, se libra otro tipo de batalla.

El akkoub (un cardo con propiedades medicinales), y el za’atar (una mezcla de tomillo, zumaque, hisopo y mejorana, esencial en la cocina de países como Líbano, Siria, Turquía o Palestina), crecen abundantemente en los valles y colinas donde las comunidades palestinas han recolectado estas plantas durante generaciones para su consumo personal.

En los años setenta, Israel nombró el za’atar especie protegida, y a partir de 2011, prohibió a los árabes la recolección de za’atar y akkoub bajo pena de multas y castigos, obligándoles a comprar las que se cultivan en los kibutz.

Con una sugerente hibridación entre ficción y documental, alternando pequeñas escenas de la vida cotidiana con situaciones ligeramente dramatizadas, Jumana Manna revela la belleza y resiliencia de esta práctica tradicional y su condena en los tribunales.

El film sigue a varios recolectores (entre los que se encuentran los padres de la propia directora), y captura sus movimientos, libres y ligeros, a ras de suelo. En una secuencia misteriosa, la cámara parece convertirse en la conciencia de la naturaleza, como un espíritu que vaga entre las plantas o recorre la corteza de los árboles; y como tal, como conciencia, es rápidamente aplastada por el sonido de una maquinaria que allana el terreno en la distancia.

Jumana Manna, fotograma de Foragers, 2022.

En oposición a este tipo de planos, móviles y frágiles, las audiencias en el juzgado al que deben acudir los palestinos cuando han sido vistos recolectando, se filman en rígido plano fijo. Estas escenas, basadas en situaciones reales y coescritas junto a la jurista Rabea Eghbariah, revelan el acoso y hostigamiento de las autoridades israelíes en los territorios ocupados. Prohibir la recolección de plantas silvestres es solo una de las muchas formas de ocupación que ejerce Israel, y su intervención sobre un territorio que afirman necesitado de control, reproduce prácticas propias de la larga historia del colonialismo y la esclavitud: dominio social y apropiacionismo cultural.

Muy de vez en cuando, alguien como Samir se niega a pagar las multas o a dejar de recolectar, pero solo en el espacio de la ficción. A través del ejercicio artístico, Manna permite que sus vecinos se enfrenten a ese miedo real y frecuente, y puedan incluso desafiarlo, haciendo del set un lugar de liberación y subversión.

La obra artística de Jumana Manna se desarrolla con enorme coherencia desde sus primeras esculturas hasta sus películas; así, es fácil ver en una instalación temprana como Menace of Origins (2014), formas, objetos e ideas que se concretan en planos de Foragers: arqueología, ruinas, desposesión. Si como artista plástica ha conceptualizado las distintas formas de violencia ejercidas sobre Palestina y otras sociedades colonizadas, como cineasta se ha enfocado en cuestionar el significado real detrás de las distintas formas de preservación ideadas desde las estructuras de poder: la preservación de la música folklórica en A Magical Substance Flows into Me (2016); la preservación de semillas en bancos genéticos en Wild Relatives (2018); la preservación de especies protegidas en Foragers… Detrás de cada una de estas decisiones subyace una perversa hegemonía.

Jumana Manna, Menace of Origins, 2014.

En el film, una nueva vista de dron sobrevuela ahora los restos de ‘Akbara, una aldea cuyos habitantes fueron expulsados en 1948. «Aquí vivían mis padres», «Ese era el patio donde jugábamos», dirán dos recolectoras caminando entre las ruinas. Solo Zeidan Hajib vive aquí ya con sus perros, entre estas huellas de la Nakba.

La directora ha mencionado el trabajo de Ann Laura Stoler y su concepto de ruinización (ruination)[1]. «Frente a la visión romántica de la ruina, la ruinización se refiere a su estado activo, tanto como fuerza de destrucción, como por aquello que sufre una violencia perpetua»[2]. Sin embargo, o pese a todo, es también «algo de lo que es capaz de brotar la vida»[3], y buscar comida entre las ruinas es su resultado más elocuente.

El verde exuberante sigue envolviéndolo todo[4]. El akkoub, el za’atar, cuyas semillas se esparcen con el viento, son metáforas de la resistencia palestina, no morirán jamás. La naturaleza no pertenece a nadie, si acaso a todas las especies no humanas que la habitan con lujuriosa devoción, sin muros ni alambradas. En la noche, cuando las patrullas duermen son las dueñas absolutas de los campos.


Notas bibliográficas:

[1] STOLER, ANN LAURA: Imperial Debris: On Ruins and Ruination, Duke University Press, Durham, 2013.

[2] An evening with Jumana Manna, Columbia University & Center for Palestine Studies.

[3] Íbidem.

[4] Sobre la imagen inusual de la naturaleza que vemos en el film, Manna explica: «Estas escenas, que de algún modo comparten el espacio de la poesía y la ficción, intentan poner en primer plano la agencia de la naturaleza, de las plantas y de las tierras en torno a las cuales se articula todo este drama histórico. He recibido varios comentarios de espectadores que dicen no haber visto nunca el paisaje palestino de esta manera. Esto puede estar relacionado en parte con la idea errónea de Palestina como un desierto. Pero quizá, más importante aún, es cierto que, debido a la magnitud de la tragedia humana en Palestina, la naturaleza rara vez se trata como primer plano o como protagonista central». Perpetual Scofflaws: Jumana Manna Interviewed by ma ma, c mag, abril 2023.