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Revista

Concreta 09

He sido invitada por Concreta para presentar este número, y a ello voy. Mis propuestas son parciales y sesgadas. Reflejan lo que me ayuda a tenerme, lo que me acompaña. Es decir, lo que me sostiene para seguir haciendo con amor y rabia. «Love and rage» son palabras trasmitidas por Haraway. ¿Qué hace el cuidado en las prácticas artísticas, estén del lado del hacer, del mostrar o del escribir? Detengámonos un instante: el arte también es arte porque está apoyado por una serie de cuidados, de palabras, de instituciones, de creencias y de personas que lo preservan. Dicho entramado trabaja para que ese objeto pase de objeto a objeto de arte y, sobre todo, para que pase de cosa a objeto. La cosa sería lo que se abandona a su suerte, a su desaparición, a su decrepitud. El cuidado actúa y ayuda a preservar la cosa en estado de objeto de respeto, de consideración, de existencia (Fernando Domínguez Rubio). La movilización de estructuras, narraciones y tiempos puede también cuidar de otras entidades además de los objetos de arte. El cuidado consiste, en primer lugar, en hacer visibles y tangibles los vínculos y las historias que nos unen entre nosotros, a los objetos y a los espacios. Vínculos e historias prestatarios de un contexto político, socioeconómico y cultural que nos sitúa en la relación con el mundo, con los demás.

Think we must (Virginia Woolf). Think we must with care

Pensar con cuidado. La presencia de Donna Haraway es central en este número, es uno de los puntos de nuestro juego de cuerdas o de nuestra tela de araña, une las articulaciones, ella está aquí, con nosotras. Pensamos con ella. Hemos aprendido del pensamiento situado, subjetivo y parcial: «La topografía de la subjetividad es multidimensional, al igual que lo es la visión. El saber ser es parcial en todas sus formas, nunca acabado, entero, simplemente ahí y original. Está siempre construido y cosido de manera imperfecta, y por ello es capaz de unirse a otro para ver juntos sin pretender ocupar su espacio». Terranova, la Taula per la Partida, El Archivo Caminante, Gutiérrez, entre otros, insisten, nos recuerdan, que «los seres no preexisten a sus relaciones» (María Puig de la Bellacasa). Dichas relaciones requieren cuidado, nos hacen fuertes y vulnerables, pues somos interdependientes en esta «tormenta perfecta». La tormenta perfecta es la que hoy día afecta al mundo, amenaza las tierras, los mares, las economías, lo social, empuja a la gente a buscar refugio allí donde no lo hay. Los humanos y los no humanos están bajo una amenaza de destrucción. Las circunstancias de esta tormenta son de la peor índole, y debemos esforzarnos para aprovechar cualquier oportunidad de retejer vínculos, de tensar velas, afianzar nudos, y no hacerlo solas. Debemos cuidar. Cuidar de plantas, de objetos, de personas. Ese cuidado puede ser dibujo, fotografía, paseo, conversación. En estos tiempos difíciles, la tentación de buscar escapatorias en el futuro o en el pasado es grande. Los autores y los haceres de este número construyen vínculos en el presente, aquí, ahora, literalmente sobre esta tierra. Tejen vínculos de cuidado, de escucha, de pensamientos.

Diréis, «pero, ¿qué dices? Todo eso está muy bien, pero, ¿qué? ¿Qué?» ¡Leed, mirad, hablad! Entrenad vuestra mente para visitar al otro (Hannah Arendt). Id a ver y a tocar los pulpos (Alice Mortiaux), las abejas, los objetos dogon, los deshechos, las rocas. ¿Sabéis lo que es un albaricoque? (Maria Thereza Alves) ¿De verdad? Utilizad vuestras palabras, vuestros cuerpos. «Cuando uno se pasea por el mundo, lo que cuenta no es la cabeza, sino los pies. Hay que saber dónde poner los pies. Ellos son los grandes lectores del mapa del mundo, de la geografía. ¡No se camina con la cabeza!» (Francesc Tosquelles).

Cuidad de los vivos y de los muertos. Haced un ejercicio de imaginación, la exhortación es para construir historias alternativas a las promesas de destrucción. Retomo y parafraseo: el feminismo es sinónimo de conflicto y de colaboración (Angela Davis), el arte, el objeto y el gesto artístico también. Se trata de salir de las zonas de confort, de entrar en el problema, de encontrar nuevas alianzas.

Donna Haraway dice que hay que huir de «criticar sin hacer nada». El lugar donde trabajamos es «una idea compleja, pero es el tipo de compromiso que implica a nuestros cuerpos, ideas y emociones, que involucra a todo nuestro ser en el trabajo» que llevamos a cabo con personas, con no-humanos, con objetos, en los campos, en los museos, en una revista.

Tengo la necesidad de trabajar con la belleza (Donna Haraway)

Haraway, Lapiedra, Fulton, y otras que ya he mencionado aquí coleccionan, comparten, fotografías, esquemas, comentarios. Las imágenes son procesos cognitivos, pensamientos, piensan-con, junto-a, en otro sitio, entre. Aquí no puedo evitar volver sobre la Taula per la Partida quienes subrayan: «Hay que comprender la participación no como una construcción de políticas públicas sino como capacidad de autogobierno, como creación de espacios colectivos, como articulaciones sociales». Puig de la Bellacasa nos invita a «disentir-dentro», concepto que retoma después Laura Vallés; se trata de entrar en los ecosistemas que producen las exposiciones, hacerlas visibles, tangibles, cuestionarlas, pues:

Importa como las historias cuentan historias
Importa como los pensamientos piensan pensamientos
Importa como los mundos
mundan los mundos
(Donna Haraway con Marilyn Strathern)


Concreta 09

Intercambio

Donna Haraway y Fabrizio Terranova dialogan sobre la relevancia de las emociones en el pensamiento colectivo, las respuestas frente a la crisis global y política, el compromiso feminista y las diferentes escalas de este y otros mundos.

Materiales

A partir del potencial polisémico de los objetos de la comunidad de dogones de Mali, Soledad Gutiérrez realiza una reflexión sobre los cuidados y propone una aproximación mutable y múltiple donde un diálogo abierto con los objetos sea posible.

Traducción

A través de la noción de conocimiento situado de Donna Haraway la autora plantea la interdependencia como una condición en todo tipo de relaciones y el cuidado como el modo de mantener la vida, repararla si es necesario y perpetuar su diversidad.

Intercambio

Integrantes de la Taula per la Partida analizan los modos de trabajo que han desarrollado colectivamente con el objetivo de mejorar y generar nuevas prácticas en torno a la huerta de Campanar-Benimàmet.

Contexto

El Archivo Caminante despliega investigación de campo en archivos a través de herramientas artísticas que permitan liberar narrativas oscurecidas. En este caso se adentra en las terribles consecuencias de los cultivos de soja transgénica en Argentina.

Entreacto

La autora especula sobre la historia de las sustancias activas en relación a su pasado colonial y propone una lectura de las mismas como refugio desde el que reinventar el poder, transitar por los nuevos modos de idolatría y decolonizar el pensamiento.

Agar Ledo recorre la exposición Ficciones y territorios. Arte para pensar la nueva razón del mundo, un centenar de piezas realizadas en los últimos treinta años que reflexionan sobre el nuevo orden mundial del siglo XXI.